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Ciclistas y Ciclismo Alrededor del Mundo - Creación habitables y bikeable Ciudades [Versión Kindle]


Lotte Bech  , Juan Carlos Dextre  , Mike Hughes Carlos Romero 




Notas Prensa varias CRS:


Mayo 2018



El Informador 21 marzo 2018

https://www.informador.mx/En-medio-de-crisis-por-abasto-de-agua-crece-metropoli-un-coto-por-semana-l201803230001.html


Traje a la medida

Además de Guadalajara, el Ayuntamiento de Zapopan es otro de los municipios metropolitanos que realizaron modificaciones en materia de desarrollo urbano al aprobar los nuevos Reglamentos de Construcción y Urbanización.
Sin embargo, Carlos Romero Sánchez, consultor técnico urbano, acentuó que esto significó un retroceso en lo relacionado a este tipo de edificaciones, “empeorándolo para favorecer esos intereses obtusos de hacer lugares encerrados y desvinculados con la ciudad. No se está trabajando (en mejorar la planeación)”.
Para Romero Sánchez, el retroceso que se presentó en Zapopan fue a propósito para defender intereses de los desarrolladores inmobiliarios, “hay intereses muy detectables”.
En la nueva normativa, apuntó, el municipio faculta otorgar las áreas de cesión. El fin real de éstas es proveer de equipamiento y servicios públicos, pero Zapopan legalizó que se otorguen al interior de los cotos para uso exclusivo, “es una aberración. Se venían autorizando, se venían haciendo de la vista gorda, pero ahora lo legitimaron, lo pusieron en su norma”.
A la fecha, remarcó, el municipio ya ha otorgado permisos con lo establecido en los nuevos reglamentos, “hay decenas de licencias que han autorizado con este traje a la medida”.  Añadió que los otros  municipios no han tomado la pluma para realizar siquiera modificaciones mínimas.

“Hay una norma mal aplicada”

A pesar de reconocer que el aumento en fraccionamientos debería ser algo positivo, porque hablaría de la consolidación de la metrópoli en materia de oferta de vivienda, el consultor técnico urbano, Carlos Romero Sánchez, destaca que el problema es en materia de planeación por la falta de una normativa que realmente regule este tipo de edificaciones.
Subraya que supuestamente todos cuentan con los servicios básicos de agua, luz y drenaje que se establecen en los reglamentos municipales y diferentes ordenamientos en materia de desarrollo urbano, “una norma mal hecha, mal aplicada”, pero cuestiona los otros servicios que se quedan pendientes y que requieren de una mayor inversión y planeación.
Como ejemplo cita algunos fraccionamientos donde se presentan este tipo de fallas: Jardín Real, Solares, Las Lomas en Zapopan o Santa Fe en Tlajomulco, “tienen servicios, pero lo que no tienen es ciudad.  Son lugares que no tendrán identidad y arraigo para las personas”.
Reiteró que el cumplir con la normativa no quiere decir que están bien; incluso, señala que en algunos casos se podrá otorgar una licencia de condominio, “o una de urbanización, que luego contiene otros 20 (fraccionamientos) adentro”.
La totalidad de esos fraccionamientos son edificaciones cerradas, “ése es el cáncer de la ciudad, es el problema número uno. Después nos vamos con la finta y creemos que temas de seguridad, de tráfico, de residuos, son problemas”.
Sin embargo, comentó que estos últimos son los síntomas y manifestaciones de las malas decisiones que toman los políticos y gobernantes ante una ausencia de políticas públicas. Recordó que alrededor del 15% del territorio urbano está en fraccionamientos urbanos cerrados o cotos.
“Es lo más delicado porque tenemos zonas impermeables que van alrededor de las mil hectáreas. Por ejemplo, entre las avenidas Vallarta, Acueducto, Patria y Periférico, son alrededor de mil hectáreas y no hay cuadras, no hay esta posibilidad de encuentro, donde te vayas a pie y te encuentres a un vecino y lo saludes”.

Romero Sánchez, quien también es representante del Consejo de Cámaras Industriales de Jalisco ante el Consejo Estatal de Desarrollo Urbano, explicó que en el país ya se cuenta con la Ley de Asentamientos Humanos, Ordenamiento Territorial y Desarrollo Urbano, la cual prevé los temas de accesibilidad, espacio público, movilidad y resiliencia. Sin embargo, pese a que a nivel local se dio la armonización, no se ha puesto sobre la mesa la regulación de los desarrollos inmobiliarios. “La nueva ley obliga a que se presenten los planes y programas, la modificación de la normativa, pero no se está atendiendo. En Guadalajara es un poco menos malo el fenómeno porque ya existe el Reglamento de Gestión de la Ciudad, que pudiéramos decir que comparado con lo demás, es de avanzada”. 





























Artículos CRS





El gobierno de Héctor Robles pintaba para más


Héctor Robles Peiro pide licencia a su cargo como alcalde de Zapopan. Foto: Alejandro Nápoles.
Cámara Nacional de Empresas de Consultoría Delegación JaliscoCOLABORACIÓN ESPECIAL DE CNEC JALISCO
Por: Carlos Romero Sánchez* (@to2peatones)
Fotografía: Alejandro Nápoles
10 de septiembre de 2015. Muchos no votamos por él; sin embargo, parecía que iba a ser un buen alcalde con todo y la “blanqueada” absurda que le dieron a su tez para los espectaculares utilizados en su campaña.
Es más, prometía ser el mejor presidente municipal de Zapopan; tenía con qué, o al menos eso parecía: venía de la academia, con doctorado, y de participar en medios de comunicación; a pesar de ser muy joven tuvo la oportunidad de ser regidor de oposición, que es donde mejor se aprende, ya que no se tienen (por lo menos no todo el tiempo) las tentaciones del poder.
Fue también director de Desarrollo Social, qué mejor plataforma política que esa en un municipio como Zapopan, donde te pagan por hacer campaña, con todo un séquito y que es la cara más amable de la administración pública; mucho de esto se debe a la falta de planes y programas aterrizados que permitan dar un verdadero seguimiento y evolución a las políticas públicas.
Tuvo, eso sí, la gran suerte de que los reflectores del escrutinio público se los llevara su vecino Ramiro, que sin duda destacó en malas decisiones al nombrar, sostener y ascender a pésimos servidores públicos, burócratas con los peores y más refinadosvicios.
Ramiro destacó hasta en mala suerte: eso de ser orinado por un perro en un acto público, bueno, pues ni cómo ayudarle, además de la gran deuda pública y compromisos que le heredó su predecesor, buena parte por megagastos en concreto e imagen pública.
Pero volvamos a Zapopan, tierra de amistad, trabajo y respeto. Por lo menos eso tiene como lema la administración, desde por lo menos, que yo recuerde, el año de 1997, que se añade a la fatigada frase y además hoy no vigente de “sufragio efectivo. No reelección”.
Para quienes conocemos desde adentro la administración pública municipal, sabemos que Zapopan es un ayuntamiento bastante profesionalizado en comparación con otros; con áreas consolidadas y responsabilidades más o menos claras y que funciona de manera regular, con, sin o a pesar del líder en turno, con áreas de oportunidad de mejora muy amplias que esperamos atienda con prontitud el nuevo equipo para llevarlo al lugar que debe ocupar: el de uno de los municipios más grandes y modernos del país.
Héctor Segundo de Zapopan se dedicó a quedar bien con su partido y a pagar cuotas y favores políticos. En un principio parecía que iba a ser manipulado por su anterior jefe y supo desmarcarse de él, aunque respetando algunas canonjías y personajes insertos en su equipo.
Quienes hemos participado en asociaciones de vecinos y diversas organizaciones de la sociedad civil, lo buscamos constantemente para tener acercamientos de trabajo. El tiempo pasó, poco espacio o casi nulo había en la agenda gubernamental para esos temas y solo para algunos grupos.
Sinceramente llegué a escuchar que “no sé dónde trabaja ese señor”, porque Héctor Robles no atendía los asuntos del municipio. Salvo alguna reunión con tema de la ONU a pocos meses de arribar al mando del ayuntamiento, no lo volví a ver involucrado en los temas de la ciudad.
Ya para antes de las campañas electorales, Robles volvió a aparecer con el tema de comités por la paz en seguridad pública, donde incluso se disculpó por una reacción inadecuada que había tenido gente de su equipo ante una intervención ciudadana en el espacio público a favor de los usuarios más vulnerables, niños peatones en un entorno escolar, lo cual agradezco y reconozco.
Desatendiendo el discurso de su campaña e inclusive acciones muy concretas plasmadas en el Plan Municipal de Desarrollo, se dispendió en obras para coches, infringiendo incluso la norma municipal en el caso de la desaparición de camellones en López Mateos, en la que habrá seguramente que lamentar muertes muy pronto.
Hubo muy pocas obras para la gente. Lo destacable: Barrios Amables, Cultura y PEZ, aunque en el tercero faltó poner a funcionar la primicia básica de “tanta sociedad como sea posible y solo tanto gobierno, como sea necesario” y aprovechar el talento y profesionalismo de los consultores formales y establecidos, expertos en la ciudad. En Barrios Amables, por su parte, faltó darle más apoyo e independencia del área denominada Desarrollo Social, que no dejó que hicieran mayor número de acciones similares.
Lo más grave que hay que señalar fue el ataque y desatención sin precedentes alCorredor Guadalupe en Chapalita. Nunca antes, en sus más de setenta años se permitió degradar esa zona, polígono de protección al patrimonio edificado y de desarrollo controlado de tal manera.
Ha cambiado absolutamente la configuración de esa zona en el trienio: imagen urbana variopinta, invasiones a servidumbre sistemáticasobstrucción de banquetas a la orden del día (a pesar de estar este tema claramente normado y sancionado), influencia política para lograr excepciones (a pesar de la promesa en el primer año de su gobierno ante una proyecto ejecutivo presentado por la Asociación de Vecinos de invertir al menos 15 millones de pesos); y obras públicas innecesarias, mal hechas y sin terminar, lo cual ya ha señalado la CMIC recientemente en voz de su presidente.
No darle importancia ni atención a ninguna de las tres instancias de coordinación es la raya extra. Mucho menos dio importancia al Consejo Ciudadano Metropolitano, con el cual nunca se reunió. Dado que la junta de coordinación metropolitana se encabeza por orden alfabético, no le tocó presidirla, pero se puede concluir que no le habría prestado la adecuada atención ya que solo asistió una de las ocho sesiones celebradas.
* Carlos Romero Sánchez es consultor técnico urbano, maestro en arquitectura con especialidad en urbanismo, tesorero de CNEC Jalisco, vicepresidente de CMIC Jalisco, docente en la UNIVA, consejero Ciudadano Metropolitano y miembro del Observatorio Ciudadano de la Movilidad.

Revista Multiplica Agosto 2011
Velocidad VS flujo en la Ciudad (Justicia Modal)

Haz la prueba, deja caer el contenido de una cubeta de agua en un vaso del tamaño y tipo que quieras, si lo deseas, incluso utiliza un embudo, de cualquier manera sucederá un desastre. Lo mismo pasa en las calles de las ciudades, se lanzan a la calle todos los días y a todas horas, cientos y miles de vehículos, atraídos por la oferta de vialidades saturándolas de inmediato entrando a una eterna competencia por llegar primero al siguiente semáforo. Me pregunto, por que no apostarle a los flujos continuos en lugar de aumentar las secciones y longitudes de las vías?

Cualquier calle o avenida intraurbana que pongamos de ejemplo, imaginemos que en lugar de tres o hasta cuatro carriles de "circulación" tenemos uno o dos pero realmente funcionando con flujo continuo, a muy baja velocidad (máximo 25km/hr), donde en los demás carriles, los automovilistas se puedan estacionar, tomar y dejar pasaje, subir y bajar mercancías. Aspirando a que en los carriles de flujo, puedan convivir peatones, personas con carriolas, ciclistas, autos y hasta transporte publico, consiguiendo además un beneficio muy importante al reducir con barreras artificiales creadas por los autos estacionados en cordón, idealmente confinados con extensiones de banqueta "orejas" reducir el "reto del peatón" al disminuir a la mitad o dos terceras partes, la distancia obligada de cruce, convirtiendo a éstos en carriles compartidos.

En el caso especifico de las calles en el área de Avenida Juárez entre Av. Federalismo y Av. Alcalde en el centro tapatío (por ejemplo la calle López Cotilla), en teoría al menos, esta prohibido estacionarse, con discretas y apropiadas vialetas esta marcado en amarillo además del correspondiente balizamiento vertical, pese a ello, autos y camionetas de uso público o privado se estacionan ahí todo el tiempo, máxime en los horarios más comerciales, ocasionando con ello cuellos de botella y aglomeraciones viales, uno tras otro, entorpeciendo la circulación, aumentando las variables en el uso del espacio y riesgo para todos los usuarios en los diversos modos, causando confusión, choques, distracciones, molestias, insultos, etc.

Si en zonas como la antes descrita, se permitiera el estacionamiento y se demarcaran perfectamente áreas y horarios de suministro de mercancías, seguramente se incentivaría la actividad comercial. Logrando con esto que éstas sean más vibrantes, vivas y atractivas.

Este tipo de acciones no solo deberían ser aplicadas en la centralidad tradicional, sino en muchas zonas de la ciudad central metropolitana, Av. Guadalupe o Av. Niño Obrero, Av. La Calma, Av. Copérnico, Av. Lapislázuli, Obregón, Herrera y Cairo, Clemente Orozco, Av. México, Justo Sierra, Av. Niños Héroes en Tlaquepaque, Av. Terranova, Av. Pablo Neruda y tantas otras, activado así corredores comerciales, a escala y velocidad amable para con las personas, con los usuarios de estas redes viarias, los viandantes, que son los objetos, los "clientes" a quien debe servir la ciudad, acorde a su dimensión, necesidades y capacidad de apreciación, como diría Janh Ghel "Lento, pequeño y bajo es hermoso" equilibrio modal en el espacio público, calles para la gente, dar a cada modo lo que le corresponde y obliga acorde a su necesidad de espacio y velocidad y acorde también a la demanda que genera.

En un reciente artículo de Andrés Lajous en el diario El Universal, nos ilustra algo que hemos venido debatiendo en los últimos años, más calles llaman más autos, como se ha dicho: "Siembra calles y cosecharas coches autos", tratar de remediar el trafico, haciendo más calles y con mejores superficies de rodamiento para altas velocidades, es como querer atenuar la obesidad comprando pantalones más grandes o hacer mas huecos al cinturón, en su artículo contextualizado en la ciudad de México, da detalle de un reciente estudio (uno más) que se ha realizado en aquella megalópoli, como tantos que se han contratado y pagado una y otra vez en esta capital tapatía, donde se concluye, una vez más, que con autopistas urbanas, avenidas y facilidades para los autos, solo se consigue aumentar la demanda de ese medio de transporte, por demás inútil, estorboso e ineficiente.

Recordemos como funciona mucho mejor un crucero uno y uno que uno semaforizado, siendo mas cordial y eficiente, de igual modo una glorieta o mini glorieta sin semáforos, otra vez, aquí estamos hablando de flujos.


Casos como el de Av. Aurelio Ortega en Zapopan o Parque de las Estrellas y Av. Chapultepec en Guadalajara pudieran ser una aproximación a este planteamiento. Recientemente, en una reunión con el ITDP, me enteré que Av. Paseo de la Reforma con la reciente implementación ciclovía, hoy es más rápida en las laterales que los carriles centrales, ya que con la nueva infraestructura, precisamente se ordeno el flujo, que antes era continuamente obstruido por autos en doble fila, tomar y dejar pasaje y otras prácticas (foto)



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